Carta a mi mamá
Hola mami, cuando era pequeña escribirte solía ser una de las formas en las que demostraba amor por ti. Ahora busco en mi memoria aquellas cartas personalizadas y decoradas que te hacía para cada cumpleaños, día de madres y san valentín. Algunas las pegabas en tu puerta, otras no las mirabas bien y al cabo de unos dias las dejabas perder en una gabeta.
Lo cierto es que, miraras o no de cerca, leyeras o no mis cartas...daba igual. No me respondías.
El otro día mirando al mar recorde cuando ibamos de crucero, y me entristecí. Porque nunca fuimos con papi, porque yo siempre estuve sola y no llegué a disfrutar debidamente las vacaciones. No entendía que podía llegar un día como hoy que, de querer volver a hacerlo, no tengo ni los recursos ni la madre. ¿Cuanto tiempo antes de volver a un crucero? Y si vuelvo, ¿me la pasaría llorando en tu memoria? No sé si quiera saberlo.
No sé que pueda doler más, haber vivido contigo o perderte. Tampoco lo quiero descubrir, pero, hay cosas que están escritas y son inevitables. A veces trato, como por un minuto, de recordar momentos buenos contigo. Es como si quisiera salvarte en mi memoria. Que no puede ser todo tan malo. Mi enojo entonces se apodera de mi, y trae mi tristeza y mi despecho.
Recuerdo entonces que nunca me falto nada material. Mis mensualidades a tiempo, mis celulares funcionando con minutos e internet, comida en la casa, ocasionalmente, cuando hacía un berrinche me comprabas ropas. Decias enojada que soy muy complicada y que debo de ir yo a comprarla... La sombra ahí me susurraba "ella le compró a tu hermana".
Pequeñeces, grandeces...
Y un día decidías que me darías para comprar ropa, en la tienda donde vas. Pero me mandas sola, porque de repente tu tienda favorita no es igual si yo estoy y no me llevarias a ningun otro lugar.
Trancarme horas en mi habitación, resolver mis problemas en mi mundo de fantasía, que déjame decirte sí existio, lo deje a los 13 años cuando vi que no podía resolver nada real en mi cabeza. Sin embargo, tu piensas que vivo allí y que no me doy cuenta del mundo a mi alrededor. Que no vivo ni experimento como la adulta que soy.
Y son pequeñeces muy grandes para mi corazón. Que si estaba con un problema con alguien del colegio, no había discusión "esas son cosas de muchachos olvidate de eso" Y esa pequeñez pesaba en mi corazón. Que si sacaba 92, "bajaste que te esta pasando?"
Que si había reunión de padres, mandabas a la mamá de mi amiga si no querías ir, y cuando ibas me recordabas lo muy mal que te caian las demas madres, que en el colegio de mi hermana no era así. Que de todas las veces que me premiaron y te decía, no ibas a verme, mas que las primeras veces.
Pero una grande pequeñez, cuando lloraba por lo mal que me sentía respecto a una compañera de clases, me dijiste que yo era grande, hermosa y que merecía todo.
No todo fue malo...
Pero si complicado.
No me dabas golpes pero si me criticabas. Que mi cara, que si no me gusta ir al salon, que todos se preocupan por mi, que tu quedas mal, que lt preguntan si me das golpes, que no saldras conmigo más...si no cambiaba mi expresión facial.
Negación.
Pero si me llevaste a la casa de mis amigas cada vez. Y si me permitias traerlas a casa.
Que parecía de campo me dijiste más de una vez, por mi timidez.
Y mira que, crecí. Y casi soy médico. Y hablo con las personas, y cuido como me veo, y todavía no tengo buena postura, y no parezco de campo, y soy diligente, y llegué hasta aquí, casi sola.
Culpa. Cuando salía de casa y caía la noche porque..."no me duermo hasta que llegues" pero no dormías de todas formas. Pero habia que culpar a alguien por tu insomnio y si no era papi, era yo, y si no era yo era que el dinero. Culpa, por cosas que no hacía, y eventualmente hice, que no me hicieron daño ni a nadie más. Lo peor fue sentir culpa sin haber hecho nada tantas veces...La culpa anticipada.
Y apareció el dolor.
Y ahora todos teníamos culpa del dolor. Y el dolor era un castigo. Y era un castigo que no pudieras moverte, ni salir, ni disfrutar, aun cuando el dolor se tomara un descanso. Porque si tu no podias estar bien, nadie podia estar bien. Porque si era columna, mental, abdominal, lo que fuera... Tu estas sufriendo mientras yo vivo, "bien" y no dejo de sentir culpa.
Y no es mi culpa pero durante meses decias a todas tus amigas lo muy mala que soy contigo, lo muy poco que te quiero...
Y eso, que en ese entonces no sentía ningún rencor hacia ti. Solamente entendía que no teniamos una buena relacion, que debiamos tratarnos con distancia porque, ¿quien soy yo para cambiar una dinamica de mas de 18 años? Era mejor llevar la fiesta en paz... Pero tu querias que te diera, lo que tu no me das.
Y es raro, porque ni me lo diste muchas veces pero, hace poco lo conseguí. Talvez yo ni lo tenía cuando hablabas esas cosas. ¿Lo pensaste alguna vez? Que lógicamente yo no podia darte cariño, porque tu de cada 6 meses una vez me diste un abrazo, una vez realmente me escuchaste sin decirme cosas feas o interrumpir? No creo, porque bien sabes que tienes una forma de ser muy particular, y bueno, era natural que fuera yo quien me adaptara a ti y no tu a mi. Aquí el resultado.
Repito, hace poco lo conseguí, el don de darme amor. No gracias a ti. Tampoco te culpo, pero las cosas son como son. Pueden cambiar...y han cambiado. Quizas no lo ves, y esta bien, ahora mismo estas vulnerable y necesitas mas de lo que yo puedo dar. Igual que yo necesite de ti hace un tiempo atras. Y se que cancer no es igual a una niña que quiere a su mamá.
Se que te preocupas por mi y como me siento, y como estoy, y como estare cuando tu no estes, y un monton de cosas mas.
Por eso no te pido que hagas nada. Tratarte como quisieras y mereces no depende de ti y como hayas sido, y eso tu lo sabes. Depende de mi. Si no lo hago es porque sigo herida, te lo dije una vez.
Y a veces, cuesta conseguir la cura de una herida. A veces se untan pomadas, se beben pastillas y té que no son necesariamente adecuados. Lo que se puede hacer es seguir cuidando, limpiando y tratando con otras cosas.
Yo no sabia que estaba tan herida, mami. Y no puedo ignorar mi sangrado. No puedo ignorarme yo y descuidarme yo cuando por fin puedo verme como lo que soy, como lo que tu criaste, la gran persona que soy que necesita amor propio y a Dios.
Yo debo de cuidarme. Y debo de cuidarte tambien. Y hago ambas cosas en la medida que puedo, como puedo. Me pediste que durmiera contigo, me ofrezco desde que puedo y me dices que no.....pero sigues sintiendote mal porque no lo hago. Y yo no puedo dormir contigo diario, ni estar contigo todo el tiempo que estoy en casa ni cada vez que lloras... Sencillamente no puedo, no es compatible con yo desarrollarme, graduarme, trabajar e irme de casa.
Puedo hacer lo que puedo hacer. Y siento que no será suficiente, pero queda en mi conciencia y a la vista de Dios. Mas que nada espero que puedas tener paz, que cada vez tu dolor disminuya mas y puedas estar tranquila.
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